Pablo Cardoso (Cuenca, 1965)

De las últimas generaciones de artistas ecuatorianos, Pablo Cardoso es uno de los nombres más representativos e internacionales del Arte Contemporáneo ecuatoriano, ha representado al país en las bienales de Cuenca, La Habana, Gwangju, Sao Paulo, Venecia y The (S) Files, el Museo del Barrio, NY. Obtuvo la beca Pollock-Krassner y la CIFO Comissions Program (mid-career). Ha sido  designado con el segundo premio en el Salón de Julio, Guayaquil – Ecuador; obtuvo la Mención de Honor de la VII Bienal de Cuenca, Mención de Honor V Bienal Internacional de Pintura de Cuenca, Premio Coloma Silva (Premio al mejor artista joven menor de 35). II Bienal Internacional de Pintura de Cuenca.

Cardoso es una clara muestra de la nueva puesta en escena de la pintura actual, pues su importancia y trascendencia no está en lo matérico de su factura, sino en el proyecto que lo involucra.

Cardoso es un artista que ha sabido proponer y mantener un discurso sobre temas actuales, ha sido posiblemente su mejor interlocutor, por esa enorme capacidad de trabajo y dedicación, ha sabido  preguntarse y contestarse en sus obras las interrogantes que le preocupan, la realización de su obra de gran preciosismo es capaz de llevarnos a distintas experiencias y concepto.

Hoy, el mundo está digitalizado y casi ha perdido la sensación de lo tangible, conduciéndonos a una compulsión y pulsión sobre lo digital, sin embargo a veces nos encontramos en el borde, sintiendo nostalgia por lo análogo y lo manual, como estar en el límite y no olvidar esas cargas occidentales de la memoria en la historia del arte, este bien podría ser el caso peculiar de Cardoso, que no solo emplea una obra de gran factura, apoyada en herramientas digitales, sus obras son solventes y poéticas por las estrategias conceptuales que propone, últimamente ha realizado viajes por caminos remotos, que ubica por medio del google earth, que lo llevan a seguir un rastro, un viaje en dos vías hacia un no lugar y hacia sí mismo.

Patio Casa Carrasco Oña



Nombre actual: Casa Carrasco Oña
Fecha de construcción: Fines del siglo XVII
Dirección: García Moreno N7-55 y Manabí.
Sector de la ciudad: Plazoleta de la Fundación
Uso original: vivienda
Uso actual: administrativo / vivienda
Accesibilidad: sin restricciones

Al lado occidental en sentido norte sur es la segunda cas y tercera en el sur norte de la García Moreno entre Manabí y Olmedo.

No obstante las pésimas restauraciones que ha tenido, tiene aún el lado sur del primer patio un pilar cuadrangular enorme posiblemente del sigo XVII y una bella y original pila que sin duda tiene mas historia que la misma casa, de la que persiste su glorieta.  Hoy además luce como dos casas adjuntas lo que siempre fue una sola.

En el siglo XVI  fue un solo conjunto con la cas de la esquina y ambas por 1650 fueron compradas por el sevillano D. José de Zuleta Reales y Alfaro, quien vino huido en 1645 por haber causado una muerte.  Hacia 1710 pasó a Antonio Aldaz y a su mujer Da. Manuela Rivadeneyra y de estos a Juan Álvarez de Olivera.  Este último la vendió en 25 de mayo de 1728 al Gral. Fernando Tinajero, cuando era ya de dos pisos.  Poseído este de misticismo se metió de cura y su mujer de monja.

Por 1760 los Tinajero la dieron en venta a D. Juan José Chiriboga y Luna, quien la arrendó al al estanco de aguardiente, por ello esta casa fue destruida en 1765, desentejada y sus muebles lanzados a la calle, cuando el levantamiento por el impuesto del aguardiente, pues sin alcohol la gente no podía vivir.

En 1768 Chiriboga seguía de dueño y arrendaba el segundo piso al Cp. Nicolás Carrión Vaca hecho cargo del estanco, con su esposa e hijo, en el cuarto vivía su cuñado el cura Pedro Velasco, en el piso de abajo 11 criados de Carrión, dispuestos a pagar con sus vidas cualquier intento aguardientófilo.  La casa tenía 3 tiendas a la calle con sus correspondiente trastiendas de vivienda:  la pulpería y sombrerería de Francisco Paredes, la del vendedor ambulante Javier Casas y la chichería de Liberata Plaza.

Hacia 1773 y muerto el alférez Chiriboga, sus herederos la vendieron a su anterior dueño, D Joaquín Tinajero Larrea, quien vivía aquí con 16 personas más, entre ellas su hijo Miguel y la esposa  de este, Josefa Tinajero Checa, 3 esclavos de apellido Tinajero y las familias Vivas, Flores y Balarezo.

Poco después con enorme escándalo de la ciudad abandonó la casa Da. Josefa y pasó a convivir públicamente con el Dr. Juan de Dios Morales en las cuatro esquinas.

En Junio de 1822 en esta casa se dio un sonado baile en honor a Bolívar y sus dueños hicieron saltar vino de la pila en homenaje al héroe.

A principios de la república, aparece de dueño de ella el Marqués de San José a quien le compro por 1855 el conocido político, Pacífico Chiriboga, descendiente de los Tinajero, y se la dio a su hija Clotilde y al marido de esta, Leopoldo Salvador.  De 1877 al 81 esta casa vivió múltiples convites en honor al Gral. Veintimilla.

Leopoldo Salvador fue figura prominente, aun que muy gris, del gobierno de Veintimilla.  Pretendió aclamarse dictador del país en 1882, luego de este fracaso se encerró en su casa y desde allí en al madrugada del 10 de enero de 1883 renunció a su puesto de Primer Designado.  A poco viajó con toda su familia a Francia.  En 1894 no habían tiendas.  La casa heredó Hortensia Salvador de Gangotena hija de Dn. Leopoldo, aquí nació el gran poeta Alfredo Gangotena.  A Esta Casa llego en 1927 el poeta francés Henry Michaux y en ella vivió algunos meses.

Raúl Andrade ha recordado los juegos infantiles aquí transcurridos entre 1912 y 1918 con su patio soleado y cordial, allí se realizaban los alegres juegos y las rondas, sobre los corredores adoquinados.

Después a su regreso de Europa, Gangotena convirtió a esta casa en un museo de arte, de libros selectos, de pinturas refinadas y de esplendorosos cognac´s.  Muy de vez en cuando reunían allí a su viejos amigos para disertar hasta la madrugada de arte, de poesía, de música o simplemente de la siempre fangosa política criolla.

Hasta no hace mucho su hermana Laura era su última poseedora.


Sitios de Interés

Patio Casa Carrasco Oña



PABLO CARDOSO
Mi habitación da a un volcán
Intervención específica: distintas caídas de agua sobre versos de Henri Michaux, 2010

El poeta francés Henri Michaux vivió y escribió en esta casa durante un viaje a Ecuador. Cardoso ha reproducido en el suelo de los patios algunos de sus versos, y ha hecho correr el agua por los desagües de modo que caiga sobre ellos, diluyéndolos en su materialidad por el choque del líquido. De este modo ha tomado una memoria poética de la casa y la ha unido al carácter de intemperie, de humedad y frescor propios del patio desde tiempos de Roma. La intervención es también una obra de deleite sonoro, que desarrolla el murmullo de las fuentes típico de los patios, en la tradición árabe. Y es también una experiencia casi mágica, que parece activar los misterios domésticos del lugar.

Pablo Cardoso. Nació en Cuenca en 1965, donde vive y trabaja. Ha participado en las Bienales de: Venecia (2007); Sao Paulo (2004); Gwangju (2004); la Habana (1991); Cuenca (1989, 1996, 2001). Ha exhibido en The (S) Files 007 y El Museo del Barrio, Nueva York (2007). En  2007 obtuvo la beca CIFO Comissions Program (Mid-Career) y en 2005 obtuvo la beca Pollock-Krassner.

Horario: martes a domingo de 10:00 a 18:00

Esta casa perteneció a varios propietarios, funcionó como el edificio de Estancos, ha sufrido varios daños y restauraciones. Aquí nació el poeta Alfredo Gangotena.