Mona Hatoum (Londres/París, 1952)


Nació en Beirut, el estallido de la guerra civil  en su país mientras realizaba una vista a Londres forzó  su vida al exilio, así estudiará y vivirá en Londres. En 1995 fue nominada para el Premio Turner por una exposición suya denominada Cubo Blanco en el Centro Georges Pompidou en París, ha realizado numerosas exposiciones internacionales, su trabajo está incluido dentro de la famosa Colección Saatchi,  fue parte también de la exposición denominada Sensation, su obra, The Entire World as a Foreing Land es una de las que inauguró la nueva Tate Britain, en el 2008 fue galardonada por los premios Rolf Schock.

Es sin duda una de las artistas más prominentes de la escena del arte contemporáneo mundial, su vida y su obra llevan un desarrollo conjunto, su biografía está marcada profundamente por la experiencia del exilio y el desplazamiento.

Estudió arte en la Slade School of Art, comenzó su carrera artística con lenguajes como el performance y el video, su obra no solo es un desarrollo de técnicas y de experimentaciones sino un permanente diálogo con su propia historia y con el momento que le ha tocado vivir, entre sus intereses conceptuales está el funcionamiento de las estructuras de poder, a partir de esta preocupación desarrolla una serie de performances con fuerte contenido político tan significativas como measure of distance, le interesan por otra parte la representación de estereotipos femeninos o las relaciones materno - filiales, distinguidas por una sensación de pérdida y desorientación.

Desde los años 90 su obra ha evolucionado con un mayor nivel asociativo, esculturas e instalaciones, que poseen gran fuerza simbólica y metafórica, Corps étranger hace referencia al cuerpo en medio de las categorías de lo público y lo privado.

En sus últimas obras se encuentran objetos cotidianos reinterpretados, que generan distintas lecturas, hasta llegar a un punto donde la idea de hogar o todo aquello que nos resultaba un territorio conocido se transforma en algo distante dejándonos una sensación de desasosiego.

Patio Museo Miguel de Santiago, Convento de San Agustín



Fecha de diseño: parcialmente en 1580
Autores: Arq. Francisco Becerra / Arq. Juan del Corral
Fecha de construcción: fines del s. XVI - inicios del s. XVII
Dirección: Chile 9-24 y Guayaquil
Sector de la ciudad: Carmen Bajo / San Agustín
Uso original: religioso
Uso actual: religioso – museo
Accesibilidad: sin restricciones

Los agustinos se establecieron en Quito hacia 1569 en donde luego se levantaría la parroquia de Santa Bárbara (28), pero al resultarles estrecho el sitio, cuatro años más tarde adquirieron el sitio actual. Al igual que en el convento de Santo Domingo,  debieron esperar hasta la llegada de Francisco Becerra en 1580 para que este hábil arquitecto extremeño trazara los planos de la iglesia y el convento.  Sin embargo, la partida de Becerra tres años después dejó la obra en cimientos y solamente en 1606, cuando se contrató al arquitecto burgalés Juan del Corral, retomó su impulso. Este arquitecto utilizó para cubrir la iglesia un sistema de bóvedas de crucería gótica.

Después de Corral, tomó a su cargo la obra el P. Diego de Escorza y la concluyó el P. Basilio de Ribera en 1669, según reza una inscripción labrada en el frontis de la iglesia, bajo la ventana del coro: “Año de 1660 a 27 de octubre reventó el volcán de Pichincha a las 9 del día.  Año de 1662 a 23 de noviembre sucedió el terremoto. Esta portada mandó hacer el P. M. Basilio de Ribera siendo Provincial. Comenzóse el año de 659 y se acabó el de 669”.

Hacia 1650 estaba en obra el único claustro del convento. Este tiene una curiosa disposición arquitectónica: en el cuerpo bajo, esbeltas columnas toscanas sostienen arcos de medio punto, mientras que en el alto, se combinan arcos pequeños y medianos de la misma forma, soportados por cortas columnas panzudas apeadas en un antepecho, de tal forma que sobre cada columna baja, coincide un arco pequeño y al centro de cada arco bajo, un arco mediano alto. En el centro del patio, una amplia fuente de piedra de brocal cuadrado se encuentra rodeada de jardines relativamente modernos. Por otra parte, una de las crujías inferiores aún mantiene un llamativo artesonado plano, con diseños geométricos y pinjantes; en sus paredes se admiran los lienzos que se encargó al pintor quiteño Miguel de Santiago sobre la vida del fundador. Estos, guarnecidos por un rico marco continuo, se separan con estípites con busto humano y son versiones de fuerte personalidad de la serie que grabara Schelte de Bolswert de 1624.

Entre 1741 y 1761, se construyó la notable Sala Capitular con un artesonado geométrico con pinturas intercaladas y una sillería con frentes y espaldares tallados en madera al natural; la gran sala rectangular tiene por un lado una llamativa tribuna para los oradores y por el otro, un retablo con un típico Calvario quiteño. En esta sala, el 16 de agosto de 1809, el pueblo de Quito reunido en Cabildo Abierto, ratificó la voluntad de independizarse de España después del Grito del 10 de Agosto.
La iglesia, de nave central y capillas laterales con bellos retablos barrocos, ha sufrido mucho con los sismos. Las obras de reconstrucción modificaron sustancialmente su apariencia, conservándose únicamente sobre el coro la cubierta original de bóveda de crucería gótica, mientras que en la nave se realizó una falsa bóveda de carrizo y barro, desapareciendo además unos singulares arcos de herradura de las capillas laterales. El retablo del altar mayor, compuesto modernamente, se inauguró el 30 de abril de 1916.

La fachada principal de la iglesia tiene una sobria portada de piedra en la calle central, inspirada, sin duda, en la fachada de San Francisco, mientras que las calles laterales, en las que se abren puertas secundarias con arcos de medio punto, son de mampostería y relieves geométricos en yeso. A un costado de la fachada se abre la portería del convento, bajo el robusto campanario, construido en la esquina exterior del claustro.

El Fonsal, entre 1989 y 1990, realizó estudios para la consolidación y refuerzos estructurales de seis iglesias quiteñas con la compañía Fernando Romo Consultores, entre ellas la de San Agustín, llevándose a la práctica esta propuesta en el año 1995 bajo la dirección de la arquitecta. Olga Woolfson y la ejecución del ingeniero Mario Morán. 


Fuente:
Ortiz Crespo, Alfonso y otros, Guía de arquitectura de la ciudad de Quito, Junta de Andalucía, Consejería de Obras Públicas y Urbanismo, Dirección de Arquitectura y Vivienda, Sevilla-Quito, 2004.


Sitios de Interés

Patio Museo Miguel de Santiago, Convento de San Agustín



MONA HATOUM
Hanging Garden (Jardín colgante)
Instalación. Sacos de yute, tierra y hierba, 2008 – 2010

A lo largo de su carrera ha creado obras de apariencia simple para activar comentarios agudos y sobrecogedores acerca de la opresión, la violencia, el control y otros temas candentes. Su trabajo mezcla las esferas pública y privada y las dimensiones social y subjetiva, haciéndonos tomar conciencia de la intrincada red de relaciones de poder en que se desenvuelven nuestras vidas. Sus instalaciones y esculturas dislocan las funciones originales de objetos cotidianos de modo a la vez poético y perturbador, descubriendo la violencia subyacente. En su obra aquí ocurre el proceso contrario: de la barricada militar –que interrumpe el acceso a un patio emblemático en la historia de Ecuador— brota la hierba, la vida en vez de la muerte, deviniendo un jardín colgante.

Mona Hatoum. Nació en el seno de una familia palestina en Beirut en 1952. Vive y trabaja en Londres y Berlín. Algunas de sus muestras individuales: Fondazione Querini Stampalia, Venecia (2009); Museum of Contemporary Art, Sydney (2005); Magasin 3, Estocolmo (2004); Hamburger Kunsthalle (2005); Kunstmuseum Bonn (2005); Tate Britain, Londres (2000); Centre Pompidou, París (1994). Entre sus exposiciones colectivas: Cuadrienal de Arte Contemporáneo, Copenhague (2008); Tercera Trienal de Auckland (2007); Bienal de Sydney (2006); Documenta XI, Kassel (2002); Bienal de Venecia (1995 y 2005); Turner Prize (1995); Bienal de Estambul (1995).

Horario: lunes a viernes de 09:00 a 12:30 y de 14:00 a 17:00, sábado de 9:00 a 13:00, domingo de 9:00 a 12:00

El convento de San Agustín se comenzó a construir a inicios del s. XVI. El edificio se caracteriza por su amplio patio con pinturas en las galerías y por la Sala Capitular construida entre 1741 y 1761. La iglesia posee bellos retablos barrocos.